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En el libro que tienen entre manos, el psicoanalista y escritor Sergio Zabalza despliega (...) los limites geograficos de un pais al cual define, coincidiendo con un colega, como defenestrado. Defenestrar significa destituir, expulsar a alguien de su sitial. Pero en terminos etimologicos la palabra es aun mas grafica. En latin, fenestra significa ventana. Un pais defenestrado seria, entonces, un pais al que se arrojo al vacio desde un mirador. () Zabalza propone reinventarlo con una intencion que postula con un adjetivo sorprendente hospitalaria. En latin hospitlis era todo lo relativo al huesped, a la hospitalidad. Durante la antiguedad, hospitlis no era una institucion medica sino un templo donde, aunque no estuviesen en condiciones de curarte en terminos clinicos, te acogian y te contenian lo cual ya era mucho. Usar la palabra en funcion hospitalaria significa pasar en limpio el lenguaje, para que vuelva a significar lo mismo para todos los que deseamos entendernos. El autor emplea la palabra para restañar ideas esenciales y recordarnos que significaba lo bello y lo bueno. Un hospital y especialmente uno como el Garrahan, que cuida de nuestros pequeños en riesgo severo es bello y bueno. La vida natural que existe en lo profundo de nuestros mares es bella y buena. La sensibilidad en la que nos moldean ciertos artistas como Charly Garcia es bella y buena. La justicia social es bella y buena. La piedad y la misericordia son bellas y buenas. La gente que se dedica a pensar con la intencion de iluminar y hospedar (como Abel Langer, a quien este libro esta dedicado) es bella y buena. Por eso estoy convencido de que este libro sana. Ese es su deseo vehemente formar parte del proceso de curacion del pais arrojado por la ventana. (Una recuperacion que sera larga pero todavia es posible, aunque el Emperador y sus cortesanos sigan desfilando como si nada.) Como el padre del cuento de Andersen, estoy aqui para avisarles de algo. Escuchen la voz de la sensatez, de la sabi duria que no llama la atencion sobre si misma. Escuchen la voz de Zabalza. (parrafos extractados del prologo de Marcelo Figueras)

A MI ME CURARON EN EL GARRAHAN - SERGIO ZABALZA

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En el libro que tienen entre manos, el psicoanalista y escritor Sergio Zabalza despliega (...) los limites geograficos de un pais al cual define, coincidiendo con un colega, como defenestrado. Defenestrar significa destituir, expulsar a alguien de su sitial. Pero en terminos etimologicos la palabra es aun mas grafica. En latin, fenestra significa ventana. Un pais defenestrado seria, entonces, un pais al que se arrojo al vacio desde un mirador. () Zabalza propone reinventarlo con una intencion que postula con un adjetivo sorprendente hospitalaria. En latin hospitlis era todo lo relativo al huesped, a la hospitalidad. Durante la antiguedad, hospitlis no era una institucion medica sino un templo donde, aunque no estuviesen en condiciones de curarte en terminos clinicos, te acogian y te contenian lo cual ya era mucho. Usar la palabra en funcion hospitalaria significa pasar en limpio el lenguaje, para que vuelva a significar lo mismo para todos los que deseamos entendernos. El autor emplea la palabra para restañar ideas esenciales y recordarnos que significaba lo bello y lo bueno. Un hospital y especialmente uno como el Garrahan, que cuida de nuestros pequeños en riesgo severo es bello y bueno. La vida natural que existe en lo profundo de nuestros mares es bella y buena. La sensibilidad en la que nos moldean ciertos artistas como Charly Garcia es bella y buena. La justicia social es bella y buena. La piedad y la misericordia son bellas y buenas. La gente que se dedica a pensar con la intencion de iluminar y hospedar (como Abel Langer, a quien este libro esta dedicado) es bella y buena. Por eso estoy convencido de que este libro sana. Ese es su deseo vehemente formar parte del proceso de curacion del pais arrojado por la ventana. (Una recuperacion que sera larga pero todavia es posible, aunque el Emperador y sus cortesanos sigan desfilando como si nada.) Como el padre del cuento de Andersen, estoy aqui para avisarles de algo. Escuchen la voz de la sensatez, de la sabi duria que no llama la atencion sobre si misma. Escuchen la voz de Zabalza. (parrafos extractados del prologo de Marcelo Figueras)