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Bajo las políticas de terror estatal desplegadas en Argentina en los setenta, muchos hijos e hijas de los militantes perseguidos experimentamos en nuestros propios, pequeños cuerpos, diversas variantes del secuestro y la tortura. Sin embargo, las víctimas más infantiles no fuimos denominadas ni pensadas así, sino como hijos (o nietos) de otras víctimas. Ya adultos, ya mayores que aquellos padres fantasmas, nuestras búsquedas y demandas nos llevaron a a hacer propio ese determinismo filial. Hermanatria da testimonio de un desplazamiento en los modos de organizar el sentido y la memoria del pasado. Las viejas preguntas sin respuesta acechan todavía, pero no ha habido un movimiento que saca a María Ester y a Alejandra (y con ellas al resto) del lugar de las hijas.

HERMANATRIA - MARIA ALONSO MORALES ALEJANDRA

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Bajo las políticas de terror estatal desplegadas en Argentina en los setenta, muchos hijos e hijas de los militantes perseguidos experimentamos en nuestros propios, pequeños cuerpos, diversas variantes del secuestro y la tortura. Sin embargo, las víctimas más infantiles no fuimos denominadas ni pensadas así, sino como hijos (o nietos) de otras víctimas. Ya adultos, ya mayores que aquellos padres fantasmas, nuestras búsquedas y demandas nos llevaron a a hacer propio ese determinismo filial. Hermanatria da testimonio de un desplazamiento en los modos de organizar el sentido y la memoria del pasado. Las viejas preguntas sin respuesta acechan todavía, pero no ha habido un movimiento que saca a María Ester y a Alejandra (y con ellas al resto) del lugar de las hijas.