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«Me llamo Miguel Luis Martionez. Mi madre eligió ese nombre porque siempre amó locamente a Luis Miguel. Desde que estaba en la panza, ella me cantaba sus canciones una y otra vez y la voz del Rey Sol era lo único que la sacaba de la depresión que cargaba. Mi padre se había ido apenas supo del embarazo, entonces mamá cantaba para no llorar y al nacer me puso ese nombre. Aunque no lo crean y resulte algo extraño, soy muy parecido a Luis Miguel. El mismo color de ojos y cabello, la piel trigueña, la cara redonda y ese pequeño espacio entre los dientes de adelante. En mi niñez, mamá me dejaba el pelo largo y en el barrio y en la escuela me llamaban Micki. Algunas maestras hacían bromas, me pedían que me sacara el guardapolvo, pusiera pose de estrella y se sacaban fotos conmigo para luego presumir de que habían conocido al pequeño Luis Miguel en persona. Hasta me invitaron a un programa de radio, el que más se escuchaba en la ciudad pero fui un fracaso. El locutor me pedía que cantara o por lo menos que hablara como Luismi pero yo no tenía idea así que me quedé en silencio.»

GRUPO ANTI POP DEL NORTE ARGENTINO EL - MARTINEZ FABIO

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«Me llamo Miguel Luis Martionez. Mi madre eligió ese nombre porque siempre amó locamente a Luis Miguel. Desde que estaba en la panza, ella me cantaba sus canciones una y otra vez y la voz del Rey Sol era lo único que la sacaba de la depresión que cargaba. Mi padre se había ido apenas supo del embarazo, entonces mamá cantaba para no llorar y al nacer me puso ese nombre. Aunque no lo crean y resulte algo extraño, soy muy parecido a Luis Miguel. El mismo color de ojos y cabello, la piel trigueña, la cara redonda y ese pequeño espacio entre los dientes de adelante. En mi niñez, mamá me dejaba el pelo largo y en el barrio y en la escuela me llamaban Micki. Algunas maestras hacían bromas, me pedían que me sacara el guardapolvo, pusiera pose de estrella y se sacaban fotos conmigo para luego presumir de que habían conocido al pequeño Luis Miguel en persona. Hasta me invitaron a un programa de radio, el que más se escuchaba en la ciudad pero fui un fracaso. El locutor me pedía que cantara o por lo menos que hablara como Luismi pero yo no tenía idea así que me quedé en silencio.»