ENVÍOS SIN COSTOS A TODO EL PAÍS EN COMPRAS WEB SUPERIORES A $150.000

Las relaciones entre familias y escuela, entre padres, docentes y directivos, pueden constituirse como un espacio hostil -en el cual se pelean incumbencias, funciones, responsabilidades y potestades- o como una zona de confluencia, de cooperación, constructivamente conflictiva. Imposible establecer una relación significativa y positiva cuando emerge como primer elemento la descalificación mutua. El reconocimiento del otro como interlocutor, aun en la divergencia, es un punto de partida necesario para pensar la convivencia y afrontar el dilema de la participación parental en la escuela. En épocas de redefinición de las instituciones, de sus roles, funciones y espacios sociales, la tarea de enseñar y aprender a convivir aparece como una prioridad, de la cual familias y escuelas no pueden desentenderse. El ejemplo que familias y escuelas proporcionen, colaborando mutuamente en el cumplimiento de las funciones que les son propias, tiene efectos claros en el proceso de construcción de la ciudadanía y en el desarrollo infantil.

PADRES EN FUGA ESCUELAS HUERFANAS - MONICA CORONADO

$25.500
Envío gratis superando los $150.000
No acumulable con otras promociones
Che... ¡No te lo pierdas, es el último!
PADRES EN FUGA ESCUELAS HUERFANAS - MONICA CORONADO $25.500
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • El Espejo Libros - Casa Central Deán Funes 163, Paseo Santa Catalina - Local 4 y 5. Atención Lun a Vier 9.30 a 19.00hs Sáb 9.30 a 13.30hs

    Gratis
Compra protegida
Tus datos cuidados durante toda la compra.
Cambios y devoluciones
Si no te gusta, podés cambiarlo por otro o devolverlo.

Las relaciones entre familias y escuela, entre padres, docentes y directivos, pueden constituirse como un espacio hostil -en el cual se pelean incumbencias, funciones, responsabilidades y potestades- o como una zona de confluencia, de cooperación, constructivamente conflictiva. Imposible establecer una relación significativa y positiva cuando emerge como primer elemento la descalificación mutua. El reconocimiento del otro como interlocutor, aun en la divergencia, es un punto de partida necesario para pensar la convivencia y afrontar el dilema de la participación parental en la escuela. En épocas de redefinición de las instituciones, de sus roles, funciones y espacios sociales, la tarea de enseñar y aprender a convivir aparece como una prioridad, de la cual familias y escuelas no pueden desentenderse. El ejemplo que familias y escuelas proporcionen, colaborando mutuamente en el cumplimiento de las funciones que les son propias, tiene efectos claros en el proceso de construcción de la ciudadanía y en el desarrollo infantil.